Fábula del escalador

7 de Abril de 2022 Astrida

Hoy quiero compartir con usted querido cliente una fábula: Imagínese que va a escalar una montaña en una expedición que está organizando y contrata un guía experto en la ruta a seguir, le da consejos de alimentación a llevar, tipo de calzado, ropa técnica, entrenamiento previo y día de salida, pero usted no hace caso de los consejos que su guía le da para ascender a la cima, ni para realizar las paradas pertinentes.

¿No cree usted que estaría perdiendo el tiempo y el dinero? ¿Cree usted que se daría cuenta de la importancia de las palabras de su guía, cuando el solo trata de ahorrar tiempo y mejorar la seguridad? Al final cuando usted esté perdido, acudirá a él, y él ya le avisó de que esto ocurriría y quiso evitárselo. ¿Por qué no hacer caso de los consejos de su guía desde el principio?

Estimado cliente, no es raro que esta situación ocurra, a la hora de comercializar su vivienda. Ya sea porque decide realizar esta labor usted mismo o porque ha decidido contar con uno o varios agentes no preparados para dicha tarea. Pondremos como ejemplo dos formas de comercializar su vivienda, la que los arriesgados eligen y es no contar con una agencia especializada, mucho más lenta y en la cual se pierden oportunidades por el camino y usted pierde dinero cada día que pasa y la que le propone una agencia profesional, que garantiza un porcentaje de éxito en un periodo de entre 6 y 9 meses.

La diferencia entre usted particular y un profesional cualificado es muy amplia, el profesional se dedica sólo y exclusivamente a la venta de su vivienda como trabajo, y usted en cambio tiene que dedicarse a su trabajo o labores diarias y a su vez a la venta de su vivienda. ¿Cuántas viviendas ha vendido usted por sí mismo a lo largo de su vida?, ¿Cuántos acuerdos ha cerrado?, ¿Cuántos contratos ha redactado? Con esto no quiero decir que sea imposible realizar la tarea, pero si que será duro y pueden surgir muchos problemas en el camino, entorpeciendo el resultado final.

Porque no nos engañemos; cuando alguien decide vender su propiedad, quiere venderla al mejor precio posible y en el menor plazo de tiempo, nadie se cree la típica frase de “no tengo prisa” puesto que si esto es verdad, no quiere vender, y si por el contrario sólo es un decir, entonces estará perdiendo el tiempo, lo que conlleva una pérdida de dinero (una propiedad que no se usa tiene gastos inherentes fijos) y un coste de oportunidad, puesto que los fondos que podría tener libres tras la venta de su vivienda, están bloqueados en ella mientras no se venda.

En ambos casos terminará entendiendo que el mercado está vivo y fija el precio de venta. Sólo que, con la segunda opción, la de contar con un profesional, será mucho más fácil todo y con las garantías jurídicas pertinentes.

¿En qué consiste esta segunda opción?, en trabajar con el consejo del agente, dejarle que valore su vivienda mediante una tasación de mercado y publicitarla al precio que él le aconseje. Es un hecho que en España sólo el 10% del mercado de vivienda se comercializa al precio de salida y esto conlleva la perdida de oportunidades, puesto que los compradores se fijan un tope de precio máximo con los impuestos incluidos y filtran los resultados desde ese máximo.

Y es por eso que, cuando un cliente vendedor acude a una agencia, debería elegir a su representante en la venta, así como a su asesor para la misma, dos labores para las que no todo el mundo se ha formado ni ha adquirido experiencia. Y aquí si que le aconsejamos que menos, es más. Que quiero decir con ello, que cuando usted le entrega su propiedad a siete agencias, como bien sabe, trabajamos a éxito, nada mas el hecho de que haya otros agentes implicados en la venta, a quien más perjudica es a sus intereses, puesto que la propiedad está sobre expuesta con el riesgo que parecer desesperados por venderla. Y los consiguientes riesgos de que los agentes no se impliquen en su venta, puesto que preferirán dar prioridad a las propiedades de clientes que si confiaron en ellos como los únicos interlocutores válidos en la venta de su vivienda.

Obtener conocimientos del mercado no es una labor fácil, aunque lo parezca y menos si la propiedad tiene ciertas singularidades no comparables, es para ello que es recomendable que usted acuda al experto en la zona. Tampoco es tarea fácil encontrar a un agente a la vez tenga conocimientos jurídicos a través de los cuales pueda revisar con garantías su operación inmobiliaria y generar la confianza suficiente al posible comprador.

Recuerde, un agente puede ser un profesional de gran ayuda para la consecución de sus objetivos de venta. Valore sus servicios como se merece y déjese asesorar, no deje que la fábula del escalador se haga realidad.